Este texto nace como una voluntad de entretenimiento en una tarde de domingo de edición de un video para un trabajo práctico de la facultad. En principio, no es nada, se define por su instancia de producción: entre render y render, mientras espero para seguir trabajando, me pongo a escribir un poco.
¿Qué es un render?
Explico esto primero para quienes no sepan. Creo que “render” puede significar cosas distintas según de qué profesión estemos hablando. En este caso, tratándose del trabajo audiovisual, al realizar una edición de video en el software de edición, el programa requiere un cierto tiempo para procesar algunos datos. Uno le entrega un material determinado, le aplica los efectos que quiere, pero como esos efectos implican bastantes procesos informáticos, no todos los efectos se pueden ver enseguida con solo poner “Play” (reproducir). Entonces, se le da a la compu la instrucción de que haga el render (el verbo es “renderear", o sea, se le dice a la compu que renderee un material aplicando un proceso dado). Esto es, atravesar el material con un proceso generando un nuevo material. Como el resultado es simplemente un nuevo material constituido, y no una suma de procesos, cuando el render esté hecho podremos verlo sin problemas.
¿Por qué “entre render y render”?
Resulta y sucede que estoy trabajando en una animación a partir de fotos fijas. Entonces, todo el tiempo el software de edición de video tiene que estar uniéndolas y procesándolas para que pueda ver la animación fluida. Así, a diferencia de otros proyectos donde se necesitan renders para cosas muy puntuales (como ciertas uniones de video, o al aplicar una gráfica), aquí necesito renders casi todo el tiempo para poder ver cómo va quedando lo que estoy haciendo. Entonces, como decía antes, entre un render y otro, aprovecho para ir escribiendo este texto de objetivos poco claro e interés dudoso.
La sensación del proceso de rendereo.
El tiempo que dura el render puede variar según el proceso solicitado y la computadora en cuestión. Puede ir de unos breves segundos en que uno se queda mirando cómo avanza la rayita de proceso, hasta horas en que uno aprovecha para comer o dormir. De cualquier modo, lo que subyace a la mayoría de los procesos de rendereo es una cierta ansiedad, un deseo que va desde casos simples hasta otros de extrema desesperación. De todos modos, en cualquier caso, el proceso de render implica que ahora trabaja la computadora y el editor descansa y espera, y eso se siente bien. Lo malo es cuando uno está apurado, y ahí el render es lo peor del mundo, y la desesperación aumenta.
Pero es allí donde la magia tiene lugar. Cuando un render está listo es casi el primer lugar donde el producto empieza a articularse y uno siente la magia de la creación y del poder de manipularla. Uno ve ante sí el resultado del esfuerzo (de muchas o pocas personas), uno lo ve cobrar vida e instituirse en obra audiovisual.
Al terminar el render vemos el resultado del proceso por primera vez, ya sea que decidamos que quedó bien y pasemos a otra cosa o que no nos conforma y nos aventuraremos en nuevos retoques y por ende nuevos renders. Entonces, además de ver la magia funcionar, nos aventuramos a la bifurcación de un camino que nos dirá si ir por el idealismo o por el conformismo. Y en la sucesión de estas decisiones estará el resultado de nuestro trabajo.
Cada render es, entonces, una oportunidad de avanzar. Cada render se tira (“tirar un render” es indicarle a la compu que renderee) con la esperanza de que quede bien, con una mezcla única entre confianza y temor en el trabajo de uno. Con la felicidad de saber que puede llegar a quedar bien y representar un paso adelante en la tarea de edición.
Los renders de hoy
Hoy, Domingo 2 de Mayo de 2010, la vida me encuentra editando una animación realizada en el marco del TP3 de Diseño Audiovisual 3 para la carrera Diseño de Imagen y Sonido en la UBA. Curso esta carrera hace años y por ende estoy acostumbrado a los renders. Y, ciertamente, por lo dicho antes, me gustan. Sin embargo, es la primera vez que me dedico a animar. Por eso tanto render, por eso en parte este texto. A esta altura del día terminé la animación, terminé los renders. Pasó toda la tarde, pero fue a buen puerto, quedé conforme con el trabajo y mi compañera de equipo (a la distancia) también. Misión cumplida.
NOTA: Acá está el video http://www.facebook.com/video/video.php?v=1429359819970
domingo, 2 de mayo de 2010
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